Proyectos

Formación en fotografía para el empleo para desplazados Birmanos

Contexto

La frontera entre Tailandia y Myanmar, especialmente en torno a Mae Sot, concentra una gran población de personas desplazadas y migrantes birmanas. Se estima que más de 550.000 personas viven desplazadas en esta zona, de las cuales alrededor de 160.000 son refugiados reconocidos en campamentos, mientras que más de 2 millones de birmanos trabajan en Tailandia, en su mayoría en situación irregular.

Este contexto de inestabilidad política, desplazamiento y precariedad limita gravemente el acceso a la educación, especialmente a partir de secundaria. Según datos de UNESCO, más de 1,9 millones de jóvenes estaban fuera del sistema educativo secundario, lo que reduce drásticamente sus posibilidades de acceso a estudios superiores o empleo cualificado.

Al mismo tiempo, Mae Sot se ha consolidado como un nodo clave de cooperación internacional, con una fuerte presencia de ONG que trabajan en educación, salud e integración, generando un entorno activo pero con una clara falta de formación conectada con oportunidades reales.

Necesidad

En este contexto, la necesidad no era solo educativa, sino también profesional: hacía falta ofrecer a jóvenes desplazados herramientas concretas para construir un futuro a corto plazo.

La fotografía surgió como una oportunidad especialmente relevante por su accesibilidad y su aplicación directa en el entorno. Muchas de las organizaciones presentes en Mae Sot requieren de forma constante contenidos visuales para documentar su actividad, comunicar proyectos y captar financiación, lo que convertía la fotografía en una habilidad con valor real en el mercado local.

Además, como herramienta, permitía trabajar no solo lo técnico, sino también aspectos clave como la autonomía, la responsabilidad, el trabajo en equipo y la construcción de una voz propia.

Proyecto

Junto a Fundación Colabora Birmania y el Vocational Training Center STTC, se diseñó e implementó un programa de seis meses de fotografía para el empleo, orientado a conectar formación creativa con oportunidades profesionales reales en el contexto local.

La propuesta partía de entender la fotografía no solo como una competencia técnica, sino como una herramienta para desarrollar autonomía, responsabilidad y capacidad de inserción en el ecosistema de organizaciones presentes en Mae Sot.

Metodología

El programa fue concebido desde una lógica de diseño de experiencias de aprendizaje, integrando learn by doing, aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje basado en problemas y aplicación directa al mundo real.

La formación se estructuró en torno a retos y encargos concretos vinculados a necesidades reales del entorno, permitiendo a los participantes trabajar con clientes, desarrollar entregables tangibles y comprender las dinámicas, procesos y responsabilidades propias de un contexto profesional creativo.

La metodología incorporó además colaboraciones estratégicas con fotógrafos y organizaciones clave como Play Onside, Colabora Birmania, HCTC or AGORA Architecs, ampliando asi la exposición de los participantes a referentes profesionales, contextos reales de trabajo y posibles salidas laborales dentro del ecosistema local.

Colaboración 1: Calendario Fundación Colabora

Contexto / Colaboración

Se estableció una colaboración estratégica con Fundación Colabora Birmania para el desarrollo de su calendario anual 2014, una pieza clave de comunicación dirigida a socios y colaboradores.

El acuerdo se amplió integrando a organizaciones como KM 42 y el orfanato Safe House, con el objetivo de dar visibilidad a algunos de los proyectos más representativos impulsados por la fundación, convirtiendo el calendario en una herramienta de comunicación compartida.

Enfoque

El proyecto se planteó como un ejercicio de traducción cultural y narrativa visual. A partir de un proceso participativo en el aula, se exploraron diferentes temáticas vinculadas a la identidad local, seleccionando finalmente la tanaka, un elemento profundamente arraigado en la cultura birmana.

Desarrollo

A través de 12 fotografías, una por mes, se construyó una narrativa visual que documentaba el proceso completo de la tanaka: desde el árbol hasta su aplicación. El proyecto permitió trabajar dirección de arte, coherencia visual, planificación y producción fotográfica en un contexto real.

Aprendizaje / Valor estratégico

La colaboración permitió a los participantes enfrentarse a un proyecto con cliente real, entendiendo objetivos, tiempos y estándares de calidad, y utilizando la fotografía como herramienta de comunicación cultural con impacto directo, visibilizando iniciativas del territorio.

Fotoperiodismo y publicación de revista

Contexto / Colaboración

El proyecto se desarrolló en un contexto de crisis, tras unas graves inundaciones que afectaron tanto a las ciudades a ambos lados de la frontera como al propio centro educativo, interrumpiendo las clases. En este escenario, se establecieron colaboraciones con fotoperiodistas profesionales, como Vincenzo Floramo, para acercar este estilo y enriquecer el proceso formativo.

Enfoque / Desarrollo

Se propuso a los participantes “pensar como periodistas”, combinando observación, análisis y relato escrito y visual para construir historias con contexto y significado. A través de dinámicas de redacción, los alumnos trabajaron en la construcción de una publicación colectiva, integrando entrevistas, fotografía y escritura.

El proyecto permitió experimentar los distintos roles de una redacción —investigación, documentación, producción visual y edición— y estructurar la información en un formato final coherente y comunicable.

Aprendizaje / Valor estratégico

El proyecto fue clave en términos de adaptación y desarrollo personal. En un contexto de interrupción e incertidumbre, permitió reconstruir el proceso desde la experiencia vivida, transformando una situación de crisis en una oportunidad de expresión, reflexión y aprendizaje significativo con criterio propio.

Proyecto Propio: Recetario birmano

Contexto / Estrategia

Tras la crisis provocada por las inundaciones, este proyecto se planteó como una herramienta para reactivar la cohesión del grupo y recuperar la dinámica de trabajo compartida dentro del aula.

Al mismo tiempo, el recetario se concibió como la creación de un objeto vendible para la comunidad, capaz de conectar aprendizaje, producción y utilidad real.

Enfoque / Desarrollo

La gastronomía se tomó como punto de partida por su capacidad para activar memoria, identidad y experiencia cultural. Más allá de la alimentación, la cocina forma parte del patrimonio cotidiano de cualquier sociedad y ofrecía un terreno cercano, versátil y accesible sobre el que construir una experiencia colectiva.

La dinámica iba desde buscar la receta, pedir budget, hacer y documentar la compra en el mercado y el proceso de conicnado y posterior fotografiado de estudio. Esto permitía repartir roles, asumir responsabilidades y producir una pieza final coherente que recrearía escenas y procesos vinculados a la cultura birmana.

Aprendizaje / Valor estratégico

A nivel de grupo, el proyecto fue clave para reconstruir vínculos, recuperar motivación y volver a activar una dinámica compartida tras un momento de ruptura.

A nivel profesional, introducía una aplicación clara de la fotografía en el ámbito gastronómico de estudio, especialmente relevante en un contexto como Tailandia, donde el crecimiento del turismo abría oportunidades vinculadas a imagen, comunicación y servicios.

Colaboración con HTTC

Contexto / Colaboración

Se estableció una colaboración estratégica con HTTC, restaurante y escuela de hostelería de la zona, a partir de una necesidad real y recurrente de generación de contenido visual para su comunicación.

Dentro de esta colaboración, los alumnos participaron en la cobertura del aniversario del centro, produciendo material destinado a redes sociales y a la construcción de su dossier de presentación, vinculando así el proceso formativo con una demanda concreta del entorno.

Enfoque / Desarrollo

El proyecto se planteó como una oportunidad para trabajar en un contexto real de cliente, donde la fotografía y la documentación visual respondían a objetivos claros de comunicación institucional y promoción.

El encargo permitió enfrentarse a ritmos, necesidades y estándares propios de un contexto profesional, entendiendo la fotografía como herramienta de comunicación aplicada y no solo como ejercicio técnico.

Aprendizaje / Valor estratégico

La colaboración permitió a los alumnos desarrollar experiencia directa con un cliente real y comprender la estrategia de comunicación de una organización. Y, desde el programa, esta alianza fue especialmente valiosa por su potencial de continuidad al conectar práctica profesional y una necesidad del ecosistema local.

Impacto y Conclusiones Personales

Al cierre del programa el centro conservó el aula-taller como base para seguir funcionando como un punto de referencia emergente en fotografía y comunicación visual. Además, cada alumno recibió un diploma y un pequeño portfolio con sus imágenes, pensado como herramienta inicial para presentarse profesionalmente y facilitar su acceso a encargos reales.

Durante los meses posteriores, varios alumnos pudieron realizar colaboraciones puntuales con distintas organizaciones prolongando el impacto del proyecto más allá del aula y conectando directamente formación y práctica profesional. Aunque los cambios políticos en la zona y el traslado de varias organizaciones y centros a territorio birmano interrumpieron parte de esa continuidad, el proyecto dejó una capacidad instalada real, aunque temporal, tanto en los participantes como en el entorno.

A nivel personal y pedagógico, el mayor aprendizaje fue entender que el valor principal del programa no residía únicamente en la fotografía como salida profesional, sino en todo lo que ocurría alrededor de ella. La cámara funcionó como una herramienta para desarrollar autonomía, confianza, comunicación, observación, pensamiento crítico y trabajo en equipo. En ese sentido, el proyecto confirmó que, en contextos de alta vulnerabilidad, el diseño de experiencias de aprendizaje puede generar un impacto mucho más profundo que la mera adquisición de una técnica: puede abrir espacios de crecimiento personal, autoestima y posibilidad.

Colaboración con HTTC

Contexto / Colaboración

Se estableció una colaboración estratégica con HTTC, restaurante y escuela de hostelería de la zona, a partir de una necesidad real y recurrente de generación de contenido visual para su comunicación.

Dentro de esta colaboración, los alumnos participaron en la cobertura del aniversario del centro, produciendo material destinado a redes sociales y a la construcción de su dossier de presentación.

Enfoque / Desarrollo

El proyecto se planteó como una oportunidad para trabajar en un contexto real de cliente, donde la fotografía y la documentación visual respondían a objetivos claros de comunicación institucional y promoción.

La colaboración permitía además introducir a los participantes en una dinámica profesional sostenida, ya que HTTC requería material gráfico de manera continua, convirtiéndose en un aliado estratégico especialmente relevante para el programa.

Los alumnos documentaron el evento aniversario del centro, trabajando sobre situaciones reales de cobertura, selección de contenidos y producción de imágenes con un uso definido.

El encargo permitió enfrentarse a ritmos, necesidades y estándares propios de un contexto profesional, entendiendo la fotografía como herramienta de comunicación aplicada y no solo como ejercicio técnico.

Aprendizaje / Valor estratégico

La colaboración permitió a los participantes desarrollar experiencia directa con un cliente real, producir material con utilidad inmediata y comprender cómo la generación continua de contenido visual forma parte de la estrategia de comunicación de una organización.

Desde el programa, esta alianza fue especialmente valiosa por su potencial de continuidad, al conectar aprendizaje, práctica profesional y una necesidad estable del ecosistema local.